¿POR QUÉ PROCRASTINAS?

¿Por qué procrastinamos? O en otras palabras ¿Por qué nos cuesta tanto ponernos en marcha cuando queremos cambiar algo?
Procrastinacion era mi super poder, que complicado era terminar algo y a veces hasta empezarlo.
Ya sabes, justo el 31 de diciembre decía, este año haré, haré, haré. El día 7 de enero se me olvidaba todo lo escrito.. Y me veía con la misma lista de “cosas” pendientes una y otra vez al final del año. Era un círculo vicioso.
Sinceramente me costaba horrores empezar, mantenerme enfocada en una tarea o terminar algo.
Pero ¿por qué postergamos? ¿Qué está pasando en el cerebro que nos hace evitar las cosas que sabemos que deberíamos estar haciendo?
La investigación de la psicología del comportamiento, ha revelado un fenómeno llamado “inconsistencia temporal”, que ayuda a explicar por qué la postergación parece atraernos a pesar de nuestras buenas INTENCIONES (Porque es cierto, tienes buenas intenciones siempre, y se convierten en hechos una vez que actúas).
El problema real es la inconsistencia de tiempo, el cerebro tiene tendencia a valorar las recompensas inmediatas más que las futuras.
La mejor manera de entender esto es imaginando que te divides en dos seres: tu Ser presente y tu Ser futuro. Cuando te fijas metas, como perder peso, escribir un libro o aprender un idioma, en realidad estás haciendo planes para tu Ser Futuro. Estás imaginando cómo quieres que sea tu vida en el futuro. Los investigadores han descubierto que cuando piensas en tu Ser Futuro, es muy fácil para tu cerebro ver el valor de tomar acciones con beneficios a largo plazo. El yo del futuro valora las recompensas a largo plazo.
Sin embargo, mientras que el Yo del Futuro puede establecer metas, solo el Ser Presente puede actuar. Cuando llega el momento de tomar una decisión, ya no está haciendo una elección por su Ser Futuro. Ahora estás en el momento presente, y tu cerebro está pensando en el Ser Presente. Los investigadores han descubierto que al Yo Presente realmente le gusta la gratificación instantánea, no la recompensa a largo plazo.
Por lo tanto, el Ser Presente y el Ser Futuro a menudo están discutiendo entre sí. El Yo del futuro quiere estar ajustado y en forma, pero el Yo Presente quiere divertirse.
Te pongo un ejemplo:
Tú yo futuro quiere tener un hábito de alimentación saludable para evitar el sobrepeso en 10 años, no quiere tener riesgo de diabetes o insuficiencia cardíaca.
Tú yo presente dice empezamos el lunes, vamos a comernos algo dulce para que no me duela la cabeza, por un día no pasa nada.
De manera similar, muchos jóvenes saben que el ahorro para la jubilación entre los 20 y los 30 años es crucial, pero el beneficio de hacerlo es décadas después. Es mucho más fácil para el Yo Presente ver el valor de comprar un nuevo par de zapatos que ahorrar $100 para ti misma a los 80 años. (Si tienes curiosidad, hay algunas muy buenas razones evolutivas por las que nuestro cerebro valora las recompensas inmediatas más que las recompensas a largo plazo).
Esta es una de las razones por las que puede irse a la cama sintiéndose motivado para hacer un cambio en su vida, pero cuando se despierta se encuentra cayendo de nuevo en viejos patrones. Su cerebro valora los beneficios a largo plazo cuando están en el futuro (mañana), pero valora la gratificación inmediata cuando se trata del momento presente (hoy).
Y tu dime cuantas veces has intentado empezar algo y tu yo presente te ha saboteado.
Mil besos
Ale.
2 comentarios
    • Alejandra Duarte Coach
      Alejandra Duarte Coach Dice:

      ¡Hola! Buenos días. Me alegra muchísimo que te haya gustado. Todos los jueves sale un nuevo artículo. Así que te espero para que me cuentes qué te parecen.

      Feliz día.
      Ale.

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